El segundo día de LegisTech: Modernisation in Parliaments: AI as a Tool for Modernisation confirmó que el debate sobre inteligencia artificial en los Parlamentos ya ha superado la etapa del simple entusiasmo tecnológico. En Dublín, en la sede de las Houses of the Oireachtas, el Parlamento de Irlanda, la programación de este jueves, 4 de junio de 2026, demostró que la verdadera modernización legislativa no se mide únicamente por la adopción de nuevas herramientas, sino por la capacidad de las instituciones para organizar datos, proteger sus procesos, cualificar sus servicios y preservar la confianza pública en tiempos de transformación acelerada.
Promovido por Bússola Tech en alianza con las Houses of the Oireachtas, el encuentro internacional ha reunido a representantes de Parlamentos, especialistas, liderazgos administrativos, profesionales de tecnología, asesores legislativos y tomadores de decisión de diferentes países. La curaduría del evento merece especial reconocimiento por situar en el centro de la agenda temas que definen el futuro de las instituciones legislativas: gobernanza de datos, ciberseguridad, desinformación, servicios digitales, infraestructura tecnológica y límites institucionales para el uso de la inteligencia artificial.
La mañana comenzó con un panel esencial para cualquier Parlamento que pretenda utilizar inteligencia artificial de manera seria: gobernanza de datos y estándares legislativos. Moderado por Ciarán Doyle, Assistant Secretary de las Houses of the Oireachtas, el debate reunió a Monica Palmirani, profesora de la Universidad de Bolonia;Monica Palmirani CEO de Xcential Legislative Technologies; Ambrósio Soares, coordinador del Centro de TIC de la Assembleia da República de Mozambique; y Fotis Fitsilis, jefe de Documentación Científica y Supervisión del Parlamento Helénico. El panel dejó un mensaje central: no existe inteligencia artificial confiable sin datos parlamentarios estructurados, interoperables, seguros y preparados para la integración tecnológica.

Este enfoque resulta particularmente relevante porque muchos Parlamentos todavía tratan los datos legislativos como simples archivos administrativos, cuando, en realidad, ya se han convertido en activos estratégicos de gobernanza. Proyectos de ley, actas, discursos, informes, enmiendas, votaciones, registros de tramitación y documentos institucionales conforman una base de conocimiento público que necesita ser organizada con método, estándares y responsabilidad. La inteligencia artificial solo podrá apoyar la calidad legislativa si se sustenta en información confiable y bien gobernada.
A continuación, el panel sobre compromiso, entrega y priorización de servicios digitales para los parlamentarios aportó una dimensión práctica de la modernización. Bajo la moderación de Ambrósio Soares, participaron Ana Rita Laranjeira, de la Assembleia da República de Portugal; Marcos Aquino, CEO de Ágape Consulting; Stephen Dwyer, Senior Innovation Director de la U.S. House of Representatives; y Juan De Dios Cincunegui, asesor de la Cámara de Diputados de Argentina. La discusión evidenció que la tecnología parlamentaria no debe ser pensada únicamente como un sistema interno, sino como un instrumento de apoyo al mandato, a la actividad legislativa, a la comunicación institucional y a la capacidad de respuesta de los representantes electos.

Este punto es decisivo. Un Parlamento moderno no es aquel que simplemente digitaliza documentos, sino aquel que mejora la experiencia de sus miembros, servidores, equipos técnicos y ciudadanos. La priorización de servicios digitales exige escucha institucional, planificación, entrega continua y comprensión de las necesidades reales de quienes actúan en el día a día legislativo. En ese sentido, el panel reforzó la importancia de aproximar tecnología, gestión y actividad parlamentaria.
Otro momento de gran relevancia fue el panel dedicado a ciberseguridad, respuesta a incidentes, continuidad de las operaciones y recuperación ante desastres. Moderado por Neemias Muachendo, director de TI de la Assembleia Nacional de Angola, el debate contó con Graeme Smith, Cybersecurity Programme Manager de las Houses of the Oireachtas; Sara Fernandes, jefa de la División de Seguridad de la Información de la Assembleia da República de Portugal; y Franklin De Vrieze, Head of Practice Accountability de la Westminster Foundation for Democracy. La discusión situó la seguridad digital como condición de funcionamiento democrático, y no solo como una cuestión técnica.

En un escenario en el que los ataques cibernéticos pueden comprometer información, interrumpir servicios, afectar comunicaciones oficiales y debilitar la confianza en las instituciones, los Parlamentos deben tratar la ciberseguridad como un tema estratégico. La presencia de especialistas de diferentes jurisdicciones demostró que la protección de los entornos legislativos exige prevención, respuesta rápida, planificación de continuidad, cultura organizacional y cooperación internacional.
El panel siguiente, sobre contenido parlamentario y medios instrumentalizados en la era de la desinformación, amplió aún más el alcance de la discusión. Moderado por Luís Kimaid, director ejecutivo de Bússola Tech, reunió a James Pinnell, Deputy Director for Programmes de la Commonwealth Parliamentary Association; Derek Luyten, Executive Director de la House Democracy Partnership de la U.S. House of Representatives; y Michelle Conville, Assistant Principal Officer de la Unidad de Comunicación de las Houses of the Oireachtas. El tema es uno de los más sensibles de la actualidad: cómo proteger la comunicación parlamentaria en un entorno informativo contaminado por manipulaciones, narrativas artificiales y uso estratégico de la desinformación.

Al tratar la llamada weaponised media, el panel mostró que la comunicación institucional de los Parlamentos debe ser clara, confiable y preparada para responder a distorsiones. En tiempos de inteligencia artificial generativa, deepfakes, contenidos manipulados y campañas digitales coordinadas, la transparencia pública depende también de la capacidad de defender la integridad de la información legislativa. El Parlamento, en este contexto, no es solo productor de normas; es también fuente de información democrática.
Uno de los puntos más destacados de la programación fue el panel sobre la preparación de guardrails de inteligencia artificial para los Parlamentos. Moderado por Ciarán Doyle, el debate reunió a Wade Ballou, ex-Chief Legislative Counsel de la U.S. House of Representatives; Fuat Bayramoglu, especialista legislativo de la Gran Asamblea Nacional de Turquía; Tim De Bondt, jefe del Departamento de Comunicación del Senado de Bélgica; Luís Fernando Pires Machado, director ejecutivo del Legislative Knowledge Institute; y Fillemon Johannes, director de TI del Parlamento de Namibia.

Este panel aportó una perspectiva indispensable: la inteligencia artificial necesita límites institucionales claros. Los guardrails no son barreras contra la innovación, sino garantías para que la innovación no comprometa principios democráticos, seguridad jurídica, responsabilidad política y control humano. Al reunir especialistas con experiencia en asesoría legislativa, comunicación, tecnología y gestión institucional, el debate demostró que la IA en los Parlamentos debe ser regulada internamente con prudencia, método y visión estratégica.
Por la tarde, las rutas temáticas dieron al segundo día un carácter aún más práctico. La primera sala, dedicada a la construcción de asistentes parlamentarios de inteligencia artificial, tuvo a Ciarán Doyle como chairperson y contó con Bilal Munir, Sola Adewumi, Bruno Thomasi, Ludovic Delepine y Stephen Dwyer. El tema apunta a una de las tendencias más prometedoras de la modernización legislativa: el desarrollo de asistentes capaces de apoyar investigaciones, organización de información, análisis documental, atención interna y soporte a los servicios parlamentarios.

La segunda sala profundizó el debate sobre gobernanza de datos y estándares para la integración de la inteligencia artificial, bajo la coordinación de Jude Wilson, Chief Technology Officer de las Houses of the Oireachtas. Participaron Marcos Aquino, Monica Palmirani, Grant Vergottini y Fotis Fitsilis. La ruta reforzó la idea de que el futuro de los Parlamentos digitales pasa por la interoperabilidad, la calidad de los datos y la creación de estándares capaces de permitir una integración segura entre sistemas, documentos y herramientas inteligentes.

La tercera sala abordó tecnología e infraestructura para un Parlamento digital, con Luís Kimaid como chairperson y la participación de Kirsten Gullickson, Neemias Muachendo, Juliano Bringer, Carlos Rocca y Marty Bickford. El debate evidenció que ninguna transformación digital se sostiene sin infraestructura robusta, arquitectura tecnológica bien planificada, integración entre sistemas y visión de largo plazo. La innovación parlamentaria no puede depender de soluciones improvisadas; necesita ser construida sobre bases institucionales sólidas.
La programación del segundo día también incluyó una visita al pleno y una demostración de los sistemas digitales de las Houses of the Oireachtas, permitiendo a los participantes conocer de cerca experiencias prácticas del Parlamento irlandés. Este momento reforzó la importancia del anfitrión no solo como sede del evento, sino como institución que comparte prácticas, soluciones y aprendizajes con la comunidad parlamentaria internacional.
Al final del día, la plenaria de actualización de las sesiones temáticas consolidó los principales aprendizajes y demostró la fuerza de la metodología adoptada por LegisTech: combinar paneles de alto nivel, debates técnicos, experiencias comparadas, momentos prácticos y cooperación entre instituciones. Esta estructura otorga al evento una densidad especial, pues permite que la discusión sobre inteligencia artificial sea tratada en sus múltiples dimensiones: política, técnica, administrativa, jurídica, comunicacional y democrática.
El mérito de la organización está precisamente en comprender que la modernización de los Parlamentos no es una carrera por herramientas, sino una construcción institucional. Bússola Tech y las Houses of the Oireachtas lograron reunir voces calificadas de diferentes países para discutir no solo lo que la inteligencia artificial puede hacer, sino bajo qué condiciones debe ser incorporada al entorno legislativo.
El segundo día de LegisTech deja un mensaje claro: el Parlamento del futuro no será definido por la tecnología en sí, sino por la madurez con la que cada institución decida utilizarla. Datos bien gobernados, seguridad digital, comunicación confiable, servicios eficientes, infraestructura adecuada y guardrails institucionales serán los elementos que separarán la innovación responsable del simple entusiasmo tecnológico.
En Dublín, LegisTech reafirma que la inteligencia artificial puede fortalecer el Poder Legislativo, siempre que esté al servicio de la democracia, de la calidad de las leyes, de la transparencia, de la seguridad institucional y de la confianza pública. Más que modernizar procesos, el desafío es modernizar con propósito. Y ese fue, sin duda, el gran punto de vista inaugurado por los paneles de este jueves.

