La banda tONT presenta tONT no Som no Sebo, un proyecto que plasma en directo la intensidad y la identidad sonora que han marcado su trayectoria reciente. Grabado en una de las sesiones en directo más reconocidas de la escena independiente, el EP ofrece nuevas versiones de canciones que ayudaron a consolidar al grupo, acercando al público a la experiencia cruda y cautivadora de sus conciertos. En una entrevista, los miembros hablan sobre el reto de trasladar la energía del escenario a las plataformas digitales, el momento creativo vivido por la banda y los próximos pasos en una carrera que sigue evolucionando.
“tONT no Som no Sebo” traslada al streaming una experiencia que antes dependía en gran medida de la presencia física y la energía del escenario. ¿Qué revela esta grabación en directo sobre la banda que quizás las versiones de estudio no muestran del todo?
Creo que esta grabación muestra una faceta más visceral de tONT. En el estudio, podemos refinarlo todo con gran detalle, construir texturas y pensar en cada elemento casi quirúrgicamente. En directo, surge una capa de imprevisibilidad y emoción que revela con mayor claridad nuestro compromiso como banda. Se produce un intercambio entre nosotros y la energía del momento que hace que las canciones suenen más vivas, más humanas, algo que a veces no se percibe de la misma manera en las versiones de estudio.
Mencionaste que siempre has valorado mucho las presentaciones en vivo y que este formato forma parte de la identidad de tONT. ¿En qué momento te diste cuenta de que el escenario no era solo un lugar para actuar, sino una parte esencial del lenguaje de la banda?
Esto se hizo evidente cuando empezamos a tocar juntos con más frecuencia. Nos dimos cuenta de que las canciones adquirían otra dimensión en el escenario, casi como si hubieran sido creadas para existir allí por completo. No se trataba solo de reproducir lo grabado, sino de transformar los temas en una experiencia más intensa, física y emocional. Con el tiempo, comprendimos que la actuación en directo formaba parte de la propia narrativa de la banda.

Incluso con un sonido repleto de elementos electrónicos, dices que algunas versiones en directo suenan incluso mejor que las de estudio. ¿Qué ocurre con la música cuando adquiere esa calidez adicional que proporciona una interpretación en directo?
Las actuaciones en directo generan tensión, control de la respiración e impacto. Incluso con elementos electrónicos, que suelen transmitir una sensación más controlada, todo cobra mayor cuerpo y urgencia en el escenario. Hay pequeñas imperfecciones, cambios en la dinámica y una energía colectiva que hacen que las canciones suenen más cálidas y vibrantes. A veces, precisamente porque pierde parte de la «perfección» del estudio, la música acaba sonando más auténtica.
Esta sesión se grabó al principio de la trayectoria de la banda, reuniendo canciones que ayudaron a forjar su identidad. ¿Qué te revela volver a escuchar este repertorio sobre los inicios de tONT y sobre todo lo que ha cambiado desde entonces?
Revisitar este repertorio fue casi como abrir un diario de los inicios de la banda. Estas canciones reflejan nuestra búsqueda de identidad, las primeras influencias que quisimos fusionar y el deseo de experimentar sin preocuparnos demasiado por los límites. Al mismo tiempo, se aprecia nuestra madurez en la composición, la producción e incluso en nuestra propia percepción de tONT. Es interesante mirar atrás y reconocer que la esencia permanece intacta, a pesar de tantas transformaciones.

Hay algo muy interesante en esta mezcla entre precisión electrónica y ejecución orgánica. ¿Cómo se equilibran estas dos fuerzas para que el sonido siga siendo tecnológico, pero a la vez humano y vibrante?
Nos gusta precisamente este contraste. Los elementos electrónicos aportan textura, atmósfera y precisión, pero intentamos equilibrarlo con interpretaciones más orgánicas, dejando espacio para la dinámica, la intensidad y la emoción. Creo que el secreto reside en no dejar que la tecnología «sofoque» la música. Incluso cuando todo está altamente programado, queremos que haya una sensación de movimiento, de riesgo y de presencia humana.
Hablas del lanzamiento como una invitación para que quienes aún no han visto a la banda en vivo experimenten parte de esa energía. ¿Qué te gustaría que se llevara alguien de tONT al escuchar este EP en vivo por primera vez?
Creemos que nos gustaría que la gente percibiera la gran intensidad emocional que hay detrás del sonido de tONT. Incluso cuando la música es más pesada o electrónica, todo surge de sentimientos muy humanos. Este EP en directo es casi una puerta de entrada para comprender cómo funciona realmente la banda: una experiencia más inmersiva, enérgica y emotiva que simplemente escuchar una canción aislada.

El proyecto llega en medio de una fase creativa muy intensa, con nuevos sencillos, trabajo en estudio y otro EP en camino. ¿Cómo perciben este momento actual de la banda: consolidación, transición o expansión?
Creo que estamos viviendo un momento de expansión. Ahora tenemos una base más sólida, tanto en nuestra identidad sonora como en nuestra forma de trabajar, pero al mismo tiempo estamos muy inquietos creativamente. Producimos mucho, experimentamos con nuevos caminos e intentamos llevar la estética de la banda a nuevos horizontes.
Aunque ahora la atención se centra en el estudio, es evidente que hay nostalgia por los escenarios. ¿Qué les aporta la experiencia en vivo como artistas que ningún otro espacio puede ofrecer?
El escenario evoca una conexión inmediata que ningún otro espacio puede replicar. En el estudio, el proceso es más introspectivo y detallado, mientras que en directo todo sucede en tiempo real, sin filtros. Se produce un intenso intercambio de energía con el público, lo que termina transformando incluso nuestra percepción de la música. Es un espacio donde la música deja de ser mera composición para convertirse en una experiencia compartida.


