El cantautor THIH presenta Fugacidade, un trabajo que marca un momento de madurez personal y musical en su carrera. Combinando influencias del indie rock de los 2000, elementos de la estética de los 80 y composiciones inspiradas en experiencias íntimas, el EP refleja a un artista más seguro y versátil, conectado con su propia identidad creativa. En una entrevista, THIH habla sobre el proceso de creación del proyecto, las historias detrás de las canciones y los desafíos de transformar recuerdos, sentimientos y reflexiones en música que conecte con diferentes públicos y momentos de la vida.

“Fugacidade” marca una nueva etapa en tu carrera, con letras más maduras y una identidad más acorde con tu momento actual. ¿En qué momento te diste cuenta de que estabas listo para mostrar este nuevo THIH?

Desde que comencé mi andadura en la música original, siempre quise seguir un camino más alternativo, similar al que presento en los temas del EP Fugacidade. Sin embargo, sentí que no tenía sentido empezar así sin antes cumplir mi sueño de publicar algunas canciones que llevaba conmigo desde hacía tiempo y que terminaron conformando el EP Outros Tempos.

Tras ese lanzamiento, me sumergí de lleno en nuevas composiciones, explorando melodías y letras inspiradas en el sonido indie de los 2000. Poco a poco, las primeras canciones empezaron a tomar forma, y ​​todo fluyó con naturalidad. Así nació cada tema del EP Fugacidade: como una sincera traducción de todo lo que consumo, admiro y experimento musicalmente. Este trabajo representa no solo una evolución artística, sino también un retrato más fiel de quién es THIH hoy en día.

Creciste en una familia muy ligada a la música, y el rock fue una base importante desde temprana edad. ¿Cómo se manifiestan esos primeros recuerdos musicales, aunque sea sutilmente, en el artista que eres hoy?

Los recuerdos musicales de esa primera etapa de mi vida siguen vigentes. En esencia, nada ha cambiado: siempre que tengo la oportunidad, sigo cantando karaoke con mi familia, reviviendo momentos que han marcado mi relación con la música desde la infancia.

La diferencia radica en que, hoy en día, además de las canciones que siempre han formado parte de nuestra historia, mi propia música también se ha integrado en estas reuniones. Es una sensación muy especial escuchar mis composiciones en barbacoas y celebraciones familiares, como si todo este camino me hubiera reconectado con mis orígenes.

Su tiempo con la banda Esquina 13 y tocando en bares de la comarca de la Baixada Santista le ayudó a fortalecer su relación con el escenario y el público. ¿Qué le enseñaron estas experiencias que ningún estudio podría haberle enseñado?

Mi tiempo con la banda Esquina 13 fue fundamental para mi desarrollo musical. Fue con ellos que tuve mis primeras experiencias en un estudio, tanto para ensayos como para grabaciones, además de dar mis primeros conciertos y experimentar de primera mano lo que era actuar frente a un público. Allí pude comprender un poco cómo es la vida de alguien que tiene una banda y comparte el escenario con amigos que comparten la misma pasión. En aquel entonces, el objetivo nunca fue ganar dinero. Tocábamos gratis, y aun así cada actuación se sentía como el mejor día de nuestras vidas. Todo estaba impulsado por el deseo de hacer música y la emoción de estar en el escenario.

La etapa en la que tocaba en formato acústico en pequeños bares se dio en un contexto diferente. Estaba desempleado y, por primera vez, vi la música como una posibilidad de obtener ingresos. Si bien no actuaba con la misma espontaneidad que durante mi época en la banda, fue un periodo de enorme aprendizaje. Fue entonces cuando empecé a comprender la música más profundamente como profesión, además de perfeccionar mi experiencia como músico e intérprete.

Mirando hacia atrás, estoy seguro de que mi proyecto en solitario no existiría sin esas dos etapas. Tanto mi experiencia con Esquina 13 como los años tocando en bares fueron fundamentales para darme la confianza, la experiencia y el valor necesarios para creer que podía convertir este sueño en algo profesional.

Tu carrera en solitario surgió de la necesidad de una mayor autonomía creativa. ¿Qué cambió en tu proceso de composición cuando obtuviste más libertad para seguir tu propia intuición?

Cuando componía canciones pensando en una banda, siempre intentaba tener en cuenta al colectivo. Buscaba crear algo que complaciera a todos los miembros y que encajara con la identidad que la banda quería transmitir. Naturalmente, esto implicaba que algunas decisiones creativas requerían una revisión más exhaustiva.

En un proyecto en solitario, la dinámica es completamente diferente. Tengo la libertad de escribir sobre cualquier tema que me inspire en ese momento, sin necesidad de seguir un guion preestablecido ni cumplir con expectativas ajenas a las mías. Esta autonomía me permite ser más sincero sobre lo que siento y transformar mis experiencias, pensamientos y referencias en música de una manera mucho más directa.

El EP tiene influencias de la música indie de los 2000, pero el tema «Fugacidade» tiene una estética más ochentera, con saxofón, teclados y una atmósfera sofisticada. ¿Cómo fue crear esta mezcla sin perder tu propia identidad?

La composición de Fugacidade surgió de forma muy natural, con la melodía emergiendo junto a los acordes de guitarra. A medida que la canción tomaba forma, me di cuenta de que no encajaría tan bien con la estética más alternativa presente en otros temas del EP. A partir de ahí, decidí seguir un camino diferente y construí la canción de principio a fin con un enfoque más accesible y comercial.

Tras grabar la primera maqueta, pasé días escuchando la canción repetidamente. Aunque me gustó el resultado, sentí que aún le faltaba algo para hacerla especial. Consideré varios instrumentos y arreglos hasta que, al escuchar una versión en directo de «Menina Veneno», me impactó la fuerza con la que el saxofón impulsa la introducción. En ese momento, supe con certeza que eso era justo lo que necesitaba «Fugacidade».

Era un punto de no retorno. Busqué un saxofonista y fuimos al estudio para crear melodías sobre la maqueta ya grabada. El resultado superó todas las expectativas. El saxo aportó personalidad, emoción y un encanto muy especial a la música, convirtiéndose en uno de los elementos más destacados de la grabación.

Aunque el EP tiene una fuerte influencia del rock alternativo de los 2000, mis referencias musicales van mucho más allá de ese universo. Gran parte de lo que escucho proviene de la música nacional e internacional de los años 70 y 80. Entre todos los artistas que me influyen, Lulu Santos ocupa un lugar especial. Su manera de construir melodías pop sofisticadas fue, sin duda, una de las mayores inspiraciones para la composición melódica de «Fugacidade».

“Amaro” rinde homenaje a su abuelo y transforma recuerdos entrañables en música. ¿Cómo fue revivir esos recuerdos y convertirlos en algo que ahora también pertenece al público?

Escribir Amaro fue, sin duda, una de las experiencias más difíciles y emotivas que he tenido como compositor. La canción nació de la relación tan especial que tenía con mi abuelo y de todos los recuerdos que construimos juntos a lo largo de nuestras vidas. Para componerla, necesité revivir recuerdos que aprecio muchísimo. Fue un proceso hermoso porque me reconectó con momentos de inmensa alegría, amor y felicidad que viví junto a él. Al mismo tiempo, fue doloroso darme cuenta de que esos momentos ya no se pueden revivir de la misma manera y que hoy solo existen en la memoria.

Fue la única canción del EP que me conmovió profundamente durante su composición. En varios momentos, me sentí abrumado por los sentimientos que evocaban esos recuerdos. Quizás por eso «Amaro» es una de las canciones más personales y sinceras que he escrito. Mi abuelo siempre tendrá un lugar muy especial en mi corazón, y sé que su presencia me acompañará a lo largo de mi vida. Poder inmortalizar su historia y la importancia que tuvo para mí a través de la música es algo que me llena de orgullo. Más que una canción, «Amaro» es un homenaje, un recuerdo imborrable y una forma de mantener viva la conexión que siempre hemos tenido.

La canción que da título al álbum habla de una relación intensa que, con el tiempo, empieza a ponerse en tela de juicio. ¿Qué te motivó a explorar esta transición entre la pasión, la duda y la madurez emocional?

«Fugacidade» es una canción inspirada en una experiencia personal, por lo que su composición surgió de forma muy natural, casi como una catarsis. La letra describe una relación que comienza de manera intensa y arrolladora, de esas que parecen desarrollarse demasiado rápido como para explicarlas. Sin embargo, con el paso del tiempo, toda esa intensidad da paso a preguntas e incertidumbres. Los sentimientos persisten, pero empiezan a surgir dudas sobre lo que cada persona siente realmente y sobre el futuro de esa relación.

La canción habla precisamente de este contraste entre la fuerza del comienzo y la fragilidad de las certezas que vienen después. Es una reflexión sobre cómo algunas historias pueden parecer enormes en un momento dado y, al mismo tiempo, conllevar una constante sensación de impermanencia. Por eso, Fugacidade terminó convirtiéndose en una de las composiciones más personales del EP, traduciendo emociones y preguntas que formaban parte de mi propia experiencia.

Dices que quieres mostrar mayor versatilidad como compositor y llevar estas canciones a nuevos públicos y lugares. Cuando piensas en que “Fugacidade” cobre vida fuera del estudio, ¿qué tipo de encuentro esperas crear con quienes escuchen este EP?

Mi mayor deseo es que este EP llegue a la gente, independientemente del estilo musical que suelan escuchar. Más allá de las cifras o el alcance, espero que las canciones encuentren un lugar en la vida de quienes las escuchen, ya sea por la identificación con una historia, la emoción que despierta una letra o simplemente la energía que transmiten los temas más animados.

Creo que Fugacidade representa una clara evolución con respecto a mi primer trabajo. Las composiciones muestran un enfoque más maduro, tanto en las letras como en las melodías, reflejando no solo mis experiencias más recientes, sino también mi evolución como compositor y artista.

Mientras que en el EP Outros Tempos presenté una perspectiva más juvenil y espontánea de la vida, en Fugacidade busqué explorar sentimientos, reflexiones y sonidos de una manera más profunda y auténtica. Espero que este nuevo trabajo me permita conquistar a nuevos oyentes, fortalecer la conexión con quienes ya siguen mi trayectoria y atraer a personas que se identifiquen con mi forma de hacer música. En definitiva, el mayor deseo de cualquier compositor es ver su música cobrar vida a través de las personas, y eso es precisamente lo que espero que suceda con Fugacidade.

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