Con 133 millones de transacciones con tarjeta al día, el sector busca alternativas para sostener las ventas; André Maniezo, CEO de INFOX Payments, destaca la gestión del crédito y la eficiencia operativa.
La proximidad de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el 25 de octubre, coincide con los preparativos del sector minorista para el Black Friday y la Navidad. En un escenario de incertidumbre económica, ofrecer alternativas de pago, gestionar el crédito y monitorear los riesgos de las operaciones resulta fundamental para preservar las ventas a fin de año.
Datos del *Panorama Abecs* muestran que Brasil registró 23.900 millones de operaciones con tarjeta en el primer semestre de 2026, con un promedio de 133 millones diarios. El volumen financiero alcanzó los 2,3 billones de reales, un incremento del 8 % respecto al mismo periodo de 2025. Las tarjetas de crédito movilizaron 1,7 billones de reales, mientras que las de débito sumaron 481.600 millones de reales y las tarjetas prepago, 191.100 millones de reales. Estas cifras subrayan la relevancia de los medios de pago electrónicos en el consumo y la importancia de diversificar las opciones de pago y financiación.
Para André Maniezo, CEO de INFOX Payments —empresa de tecnología para servicios financieros—, la diversificación debe ir acompañada de una adecuada gestión de las operaciones. «El minorista debe identificar qué modalidades tienen sentido para su público y para su negocio. El crédito propio, por ejemplo, puede ampliar las alternativas de compra y fortalecer la relación con el consumidor, siempre y cuando su concesión esté sujeta a criterios de análisis de riesgo y capacidad de pago», afirma.
Payment Anyway 2026
El ejecutivo participó en el evento *Payment Anyway 2026*, celebrado el 19 de octubre en São Paulo. El foro reunió a representantes del ecosistema de pagos para debatir sobre la reforma tributaria, el *split payment* (pago dividido), la seguridad y las transformaciones en la infraestructura financiera, en un contexto marcado por cambios regulatorios y la búsqueda de eficiencia.
En este escenario, el crédito propio y las tarjetas de marca privada (*private label*) pueden complementar las opciones tradicionales de financiación. Estas soluciones permiten alinear las políticas de concesión con el perfil de los clientes e integrar el crédito en la estrategia comercial; sin embargo, sus resultados dependen del análisis de riesgos, las condiciones ofrecidas y la gestión de la cartera.
El *Black Friday* y la Navidad también exigen planificación de inventarios, flujo de caja y control financiero. La combinación de tecnología, seguimiento de indicadores y diversidad de medios de pago puede ayudar al sector minorista a responder a los cambios en la demanda sin comprometer la sostenibilidad de las operaciones.
«La tecnología debe estar conectada con la estrategia del negocio. No se trata solo de facilitar el pago, sino de ofrecer herramientas para que el minorista gestione el crédito, supervise su cartera y tome decisiones con mayor seguridad. En periodos de mayor incertidumbre, esta capacidad de gestión cobra aún más importancia», afirma Maniezo.
Con la definición electoral prevista para el 25 de octubre, las expectativas sobre la política económica y el entorno regulatorio siguen estando en el radar de las empresas. Para el sector minorista, prepararse para el cierre del año implica no solo atraer consumidores, sino también elegir soluciones de pago y crédito que sean compatibles con la realidad financiera del negocio y de su público.
(Fotos: Difusión)

