La especialista destacó que la prevención, el diagnóstico precoz y el seguimiento auditivo periódico ayudan a preservar la comunicación, la autonomía, la interacción social y la calidad de vida
El 16 de septiembre, la Dra. Ariane Bonucci, logopeda, especialista en Audiología Clínica, máster en Ciencias Médicas y socia fundadora de Espaço da Audição, participó en el programa Tha com Tudo, emitido por Record a través del Grupo TH+ y presentado por la periodista Fernanda Comora.

Durante la entrevista, la especialista abordó los efectos de la pérdida auditiva sobre la salud, la comunicación y la calidad de vida. Uno de los aspectos destacados fue la relación entre la pérdida de audición no tratada, el aislamiento social, el deterioro cognitivo y el aumento del riesgo de demencia.
La Dra. Ariane explicó que la pérdida auditiva no significa que una persona vaya a desarrollar necesariamente demencia. Sin embargo, cuando no se identifica ni se trata adecuadamente, puede dificultar la comunicación, reducir la participación en conversaciones y actividades sociales, y exigir un mayor esfuerzo cerebral para comprender los sonidos y las palabras.
Con el paso del tiempo, estas dificultades pueden llevar a la persona a alejarse de la convivencia con familiares y amigos, favoreciendo el aislamiento social. La Organización Mundial de la Salud incluye la pérdida auditiva y el aislamiento social entre los factores asociados al aumento del riesgo de demencia.

La pérdida auditiva puede afectar a la comunicación y a la autonomía
La demencia es una afección que perjudica funciones como la memoria, el razonamiento, el lenguaje, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas. Aunque es más frecuente entre las personas mayores, no debe considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento.
Según la especialista, la audición desempeña un papel importante en el mantenimiento de la comunicación y de las conexiones sociales. Cuando una persona deja de oír adecuadamente, puede tener dificultades para seguir conversaciones, comprender información e interactuar con otras personas.
En algunas situaciones, el individuo comienza a evitar reuniones familiares, encuentros y actividades sociales por vergüenza o por la dificultad para entender lo que se está diciendo. Este distanciamiento puede afectar al bienestar emocional, la independencia y la calidad de vida.
Por este motivo, la detección precoz de la pérdida auditiva es importante no solo para mejorar la capacidad de oír, sino también para preservar la interacción social, la autonomía y la estimulación cognitiva.
El envejecimiento se encuentra entre los factores relacionados con la pérdida auditiva
La Dra. Ariane también explicó los efectos del envejecimiento sobre la audición. Según la especialista, las estadísticas indican que aproximadamente el 70 % de la población podría presentar algún grado de pérdida auditiva a partir de los 60 o 65 años.
Al igual que ocurre con la visión, la piel y otras estructuras del organismo, las células situadas en el oído también envejecen. Con el paso de los años, pueden debilitarse y presentar una disminución de su capacidad para captar los sonidos.
Aunque el envejecimiento es uno de los factores relacionados con la pérdida auditiva, la especialista subrayó que los cuidados preventivos deben comenzar antes de llegar a la tercera edad.
El uso inadecuado de auriculares puede causar daños auditivos
Entre los principales aspectos a los que se debe prestar atención se encuentra el uso inadecuado de auriculares, especialmente durante periodos prolongados y a un volumen elevado.
Según la Dra. Ariane, este hábito ha contribuido al aumento de las alteraciones auditivas entre jóvenes y adultos. La exposición frecuente a sonidos intensos directamente en el conducto auditivo provoca una presión sonora agresiva y puede dañar las células situadas en el oído.
Cuanto mayor sea el tiempo de exposición y más elevado esté el volumen, mayor será el riesgo de sufrir daños. Una vez lesionadas, estas células no se regeneran y, en la actualidad, todavía no existe una cura capaz de revertir por completo este deterioro.
Por este motivo, la prevención incluye controlar el volumen, limitar el tiempo de uso de los auriculares y solicitar una evaluación especializada cuando se perciban síntomas como dificultad para comprender conversaciones, necesidad de aumentar el volumen de la televisión, acúfenos o sensación de oído taponado.
Los audífonos ofrecen una mayor comodidad
Durante el programa, la especialista presentó un modelo anatómico del oído y explicó el funcionamiento de los audífonos actuales.
La Dra. Ariane destacó que muchos dispositivos modernos prescinden del uso de pilas desechables y cuentan con baterías recargables. Esta tecnología proporciona una mayor comodidad al usuario y facilita la utilización del audífono en el día a día.
El uso de audífonos debe indicarse después de una evaluación profesional y adaptarse a las necesidades de cada paciente. Su finalidad es favorecer la percepción de los sonidos, mejorar la comprensión del habla y contribuir a que la persona mantenga su rutina de comunicación e interacción social.
La evaluación auditiva debe formar parte de los cuidados anuales
La especialista recomendó que todas las personas se sometan a una evaluación auditiva al menos una vez al año. Señaló que una gran parte de la población acude periódicamente a consultas con oftalmólogos, cardiólogos y ginecólogos, pero no siempre incluye la audición en su rutina de cuidados de la salud.
El seguimiento permite detectar posibles alteraciones en sus fases iniciales. De este modo, es posible investigar sus causas, orientar al paciente, adoptar medidas preventivas e iniciar el tratamiento cuando sea necesario, antes de que la dificultad auditiva provoque efectos más significativos sobre la comunicación y la calidad de vida.
Esta recomendación es especialmente importante para las personas mayores de 50 o 60 años, debido a los cambios fisiológicos relacionados con el proceso natural de envejecimiento.
La evolución varía de una persona a otra
Preguntada sobre la existencia de un porcentaje progresivo de disminución de la audición a lo largo de los años, similar a lo que ocurre con la reducción de la producción de colágeno, la Dra. Ariane aclaró que no existe una medida única aplicable a todas las personas.
La evolución de la pérdida auditiva es individual y puede estar influida por diferentes factores, como la alimentación, el metabolismo, la práctica de ejercicio físico, la exposición al ruido, las condiciones de salud y la adopción de medidas preventivas.
La especialista explicó que el oído, al igual que las demás estructuras del organismo, recibe nutrientes a través del torrente sanguíneo. De este modo, el cuidado del metabolismo, la alimentación y la salud general también puede producir efectos positivos sobre la audición.
La evaluación periódica, el diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado no garantizan la prevención de la demencia, pero son medidas importantes para preservar la capacidad de comunicación, reducir el aislamiento y contribuir al mantenimiento de la autonomía y la calidad de vida.
Vea la entrevista completa en el programa Tha com Tudo, disponible en el canal oficial de YouTube.

