Clemilda Thomé , empresaria reconocida por su trayectoria marcada por la transformación de la odontología brasileña y su liderazgo en DSS Holding, regresa a sus orígenes en Sapopema, en el interior de Paraná, para reafirmar el valor que ha guiado su vida desde la infancia: la dignidad del trabajo. Proveniente de una familia numerosa y humilde, construyó una carrera basada en el esfuerzo honesto y la convicción de que las decisiones firmes y el respeto por las personas son pilares fundamentales de cualquier trayectoria empresarial.
La historia de Clemilda cobró relevancia nacional cuando desempeñó un papel decisivo en la creación y expansión de Neodent, una empresa que impulsó una revolución en el sector de los implantes dentales en Brasil y se convirtió en un referente mundial hasta su adquisición por el grupo suizo Straumann. Incluso después de la venta, decidió continuar su trayectoria empresarial, impulsada por la convicción de que las empresas no deben existir únicamente para generar ganancias, sino para transformar vidas, fortalecer comunidades y abrir camino a nuevos talentos.
Actualmente, Clemilda coordina proyectos en distintas áreas de DSS Holding y sigue promoviendo el emprendimiento con propósito, una visión que también inspira su libro, Afortunada, en el que comparte una historia de valentía, disciplina e innovación. Su objetivo, según afirma, es demostrar que la determinación supera los orígenes y que los jóvenes, especialmente las mujeres, pueden reescribir sus historias mediante la perseverancia, la ética y una visión de futuro.
Clemilda, tu historia comienza en Sapopema, en el seno de una familia numerosa y humilde. Al mirar hacia atrás, ¿cuál es el valor más importante de tu infancia que aún guía tus decisiones como empresaria?
Al recordar mi infancia en Sapopema, el valor que más me marcó fue la dignidad del trabajo. En mi familia numerosa y sencilla, aprendí desde pequeño que nada sustituye al esfuerzo honesto. Esto moldeó mi visión del liderazgo: decisiones firmes, un enfoque práctico y respeto absoluto por cada persona que forma parte del proyecto.
Has trabajado duro desde muy joven y has seguido un camino de gran determinación. En algún momento pensaste en rendirte, ¿qué te hizo seguir creyendo en tu propio potencial?
Sí, hubo momentos en que pensé en rendirme. Emprender un negocio sin recursos, sin contactos y sin una red de apoyo no es romántico, es duro. Pero cada vez que la duda me invadía, recordaba a aquella chica que creció sin lujos y que soñaba demasiado grande como para conformarse con menos. Perseveré porque veía en mí un potencial que no iba a permitir que el mundo desperdiciara.
Neodent marcó un antes y un después en tu vida y en la odontología brasileña. ¿Qué recuerdos destacan más de esos inicios y cuál consideras que es el secreto para transformar una idea en una empresa global?
Los inicios de Neodent fueron fruto de una mezcla de audacia y necesidad. La odontología brasileña requería soluciones eficientes y accesibles, y decidimos ofrecérselas. Mis recuerdos más vívidos son los de las primeras horas de trabajo, de los primeros profesionales que creyeron en nosotros y del brillo en los ojos de cada paciente rehabilitado.
¿El secreto? Valentía para innovar, disciplina para ejecutar y humildad para aprender rápido. Una idea solo se globaliza cuando resuelve un problema real y cuando no tienes miedo de ir más allá de lo que ya existe.

Tras la venta de Neodent al grupo suizo Straumann, podrías haberte limitado a descansar, pero decidiste continuar tu trayectoria empresarial. ¿Qué te motiva a seguir creando, liderando e innovando?
Podría haber descansado, sí, pero eso no sería propio de mí. Para mí, el emprendimiento nunca ha tenido que ver con el dinero. Se trata de crear, transformar, dejar huella que perdure incluso después de mi partida. Me motiva la inquietud por lo nuevo, por la evolución constante. Simplemente no sé —ni quiero— parar.
Usted dirige DSS Holding y coordina negocios en diferentes áreas. ¿Cuáles son los mayores retos y recompensas de estar al frente de una estructura tan diversa?
Dirigir DSS Holding es un reto porque exige una visión amplia y una ejecución precisa. Cada área tiene sus propias reglas, ritmos y requisitos. Pero la recompensa es inmensa: ver prosperar a equipos diversos, crecer negocios distintos y saber que cada una de mis decisiones impacta positivamente en miles de vidas. Es un privilegio y una responsabilidad que asumo con honor cada día.
Hoy hablas mucho de empresas con propósito e impacto social. ¿En qué momento te diste cuenta de que el emprendimiento también podía ser una forma de transformar vidas más allá de los resultados financieros?
El punto de inflexión llegó cuando empecé a ver cómo las personas transformaban sus vidas gracias a las oportunidades que creábamos. Profesionales que crecían, familias que prosperaban, comunidades enteras que se veían impactadas. Fue entonces cuando lo comprendí: las empresas con propósito no son una moda, sino una necesidad. Es imposible liderar de verdad sin impacto social.

Tu libro, «Afortunado», ofrece una perspectiva íntima y conmovedora de tu trayectoria. ¿Qué era lo que más deseabas que la gente sintiera al leer tu historia?
Con «Afortunada», quería que la gente sintiera dos cosas: identificación y fortaleza. Que comprendieran que no existe un destino escrito; solo existe la actitud. Que alguien que viene de la nada, como yo, puede construir algo grandioso, y que ellos también pueden. Quería transmitir la verdad, sin idealizarla, y mostrar que la fortuna tiene mucho más que ver con las decisiones que con la suerte. «Afortunada» significa «la hija más bendecida por Dios», y quiero transmitir a los jóvenes que hay una luz al final del túnel; si yo pude lograrlo, cualquiera puede si tiene mucha perseverancia y resiliencia.
¿Qué te sigue motivando, Clemilda? ¿Cuáles son los próximos sueños y proyectos que quieres realizar? ¿Y qué legado deseas dejar a las futuras generaciones de mujeres y emprendedoras?
Lo que me motiva hoy es el deseo de abrir puertas a otras mujeres y emprendedoras, especialmente a aquellas que vienen de mi mismo origen. Aún tengo muchos proyectos en marcha: en salud, innovación e impacto social. Mi sueño es que mi legado sea una prueba viviente de que la determinación supera el origen y que cada vez más personas pueden transformar su realidad con valentía, ética y visión.
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