De influencer a emprendedor, João Vitor Rezende representa una nueva generación que ve el mundo digital como un espacio de construcción, propósito y estrategia. Al frente de ADR Agência, canaliza la creatividad que lo llevó a ganar millones de seguidores para estructurar un ecosistema enfocado en el desarrollo de creadores como marcas. Entre la moda como forma de expresión, los procesos creativos impulsados por referencias y la presión por mantenerse relevante en redes sociales, el joven emprendedor habla sobre la transición a la gestión, el impacto de la Generación Z en el marketing de influencers y los proyectos que aún pretende emprender, guiado por la idea de usar su trayectoria para generar valor y un impacto positivo en la vida de las personas.
João, empezaste como influencer y hoy también eres emprendedor y diriges ADR Agência. ¿Cómo fue esa transición de creador a gestor? ¿Y qué te sorprendió más de estar en ambos lados del mercado?
Fue una transición natural. Siempre he sido una persona creativa, y al principio solo la usaba para mi faceta de influencer. Hoy puedo canalizar esa misma energía para impulsar todo un ecosistema, la agencia, y hacer que el equipo salga de su zona de confort cada día. Lo que más me sorprendió fue darme cuenta de que ser emprendedor, al final, requiere los mismos principios que ser creador: constancia y pasión.
Tu contenido refleja un estilo único y auténtico. ¿Qué representa la moda para ti hoy: una forma de expresión, un negocio o un canal para conectar con tu público?
Para mí, la moda se trata de reflejar quién soy y en qué creo. Es una forma de transmitir mis principios a quienes me ven, sin necesidad de explicar nada. Cada elección comunica un poco de mi esencia.
Cada vez más creadores se convierten en emprendedores y dueños de sus propias marcas. ¿Qué crees que diferencia a un influencer de un verdadero emprendedor digital?
Para mí, los influencers y los emprendedores pueden ir de la mano. Depende de la visión que cada creador tenga de su propio trabajo. Cuando empiezan a ver lo que hacen como negocio, evolucionan. Al final, la diferencia radica en comprender que el mundo digital no se trata solo de estar presente, sino de construir algo que perdure incluso cuando no estás en línea.
Perteneces a una generación que busca propósito, transparencia y autenticidad. ¿Cómo ves el papel de la Generación Z en la transformación del marketing de influencers?
La Generación Z juega un papel fundamental en esta transformación, ya que son quienes impulsarán la nueva economía. Hoy en día, las marcas ya no piensan solo en vender, sino en crear una relación duradera con el cliente, transformándolo en parte de la marca. Con esta visión, combinada con el poder de lo digital, están surgiendo nuevas posibilidades de negocio y formas de generar valor que antes no existían.
¿Cómo es tu proceso creativo? ¿De dónde surge la inspiración para mantener un contenido ligero, actual y, a la vez, auténtico en medio de tantas tendencias pasajeras?
Mi proceso creativo varía mucho; no tengo una fórmula mágica. Depende del área en la que lo vaya a usar. En publicidad, mi creatividad surge en gran medida de la memoria. Tengo muchas escenas de películas, anuncios y referencias en la cabeza, y cuando surge una oportunidad, lo recupero todo y empiezo a perfeccionarlo hasta convertirlo en algo original. Pero una técnica que nunca nos ha fallado ni a mí ni a mi equipo, tanto en la empresa como en proyectos de agencia, es la famosa lluvia de ideas. Tres mentes creativas se reúnen, empiezan a hablar de lo que les viene a la mente y, en 30 minutos, surge la magia: nace una idea brillante.
Con millones de seguidores y múltiples proyectos, ¿cómo lidias con la presión de estar siempre presente y relevante en las redes sociales?
Para serte completamente sincera: ha sido un reto compaginar ambas facetas. Ahora mismo estoy muy centrada en la gestión y termino descuidando un poco mi faceta de influencer. Es una etapa en la que trabajo doble turno, así que no siempre puedo compaginar las cosas como quisiera. Pero sé que es temporal y que pronto encontraré mi ritmo.
¿Cómo surgió ADR Agência y qué representa en el mercado? ¿Planean expandir su trabajo a otros segmentos o incluso crear sus propios productos?
ADR nació del deseo de brindar una mejor atención a los creadores, ofreciendo estructura y una visión a largo plazo. Hoy, representa un ecosistema que conecta creatividad, estrategia y negocios. Nos centramos en que los influencers piensen como marcas. Y sí, nos estamos expandiendo: hemos creado nuevas áreas en el ámbito digital y pronto tendremos novedades. La idea es transformar ADR en una marca que abarque todas las áreas del mundo digital.
¿Qué te sigue motivando después de tantos logros? ¿Podemos esperar nuevos proyectos personales, quizás tu propia marca o algo completamente diferente?
Aún tengo muchas cosas por lograr. Soy joven y sé que algunas llegarán con el tiempo, con más edad y experiencia. Pero algo que siempre ha sido fundamental para mí es la sensación de ser amable con la gente. De poder mejorar no solo el día a día de quienes me rodean, sino también sus vidas, directa o indirectamente. Eso, para mí, siempre ha sido más valioso que el dinero o cualquier posesión material.
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